Por Paul Gessell
OTTAWA CITIZEN Miércoles, 27 de marzo de 1996
Pueden leer algunos de los pensamientos del Embajador José Luis Pardos en la página A-2. Todos sus comentarios figuran en la página de Internet de la Embajada española: (http://www.DocuWeb.ca/SiSpain/)
El Embajador español José Luis Pardos Pérez ha introducido en el Internet una serie de diarios vitriólicos, sarcásticos y humorísticos, declaraciones políticas y propaganda que desacreditan las actuaciones de Brian Tobin y de Canadá durante la guerra del fletán el año pasado.
Estos relatos de irritación, intriga, amenazas de acción militar y cabildeo interior están redactados en un lenguage que carece extraordinariamente de diplomacia. Se pueden leer en inglés en el Sí,Spain, en la página de la Embajada española.
"No pude contenerme. Lo tenía que decir", dice Pardos con un gesto teatral. "Me esperaba a que Brian Tobin llamara un día y gritara, pero nunca lo hizo".
Pardos confiesa ser un "adicto" del Internet que empieza a leer su correo electrónico en su ordenador personal a las 7.00 de la mañana. 18 horas después, a la 1.00 de la madrugada, su mujer le pide encarecidamente que deje de jugar con Windows 95, apague su ordenador Compaq y se vaya a la cama en su residencia oficial en el Parque de Rockcliffe.
Es desde un pequeño despacho en el segundo piso que en su día fue el salón de té de los anteriores dueños, la familia Southam, que Pardos ha estado machacando una retórica en el estilo de Internet que, según él, ha sido leída por
700.000 personas en el mundo el año pasado.
Este es meramente una de las caras de Pardos. Hay muchas más. Es un autor cuyos libros abogan por varias causas de derechos humanos y medioambientales.
Es el residente de la capital nacional que ha trabajado con esmero para llamar la atención sobre las maravillas del Parque de Rockcliffe -su propia casa incluída- construídas por el Arquitecto Allen Keefer.
Es el "profesor frustrado" que ha ayudado a unas Embajadas del tercer mundo a conectarse al Internet. En resumen, es una de las criaturas más extrañas que haya caído en el círculo diplomático de Ottawa desde hace muchísimos años. Después de un destino de cuatro años aquí, volverá a España la semana próxima y con lágrimas se despedirá de sus paseos de esquí de fondo con el Embajador de Austria, su vecino.
Pardos es un remolino multilingüe en persona y un demonio en el Internet, donde utiliza un vocabulario dramático, original y en ocasiones gramaticalmente erróno para relatar los intentos canadienses de poner fín a la sobrepesca española: Brian Tobin fue "impertinente" y "le faltó tacto"; los diplomáticos canadienses fueron "unos inútiles"; el público canadiense fue "manipulado".
Hay frecuentes incursiones en el ciberespacio para criticar o menospreciar a Tobin, Ministro federal de pesquerías durante la guerra del fletán, que se convirtió en héroe apodado "Capitán Canadá" por intimidar a España, y que ha sucedido a Wells como Primer Ministro de Terranova.
Por ejemplo, el Embajador acuñó palabras tales como "Tobinescal" y "Show-bin" para hacer comentarios despreciativos sobre Tobin y el gobierno canadiense, organizando acrobacias publicitarias para engañar a los canadienses y fomentar sentimentos antiespañoles.
En persona, Pardos rechaza la mayoría de las preguntas sobre la guerra del fletán como noticias obsoletas. Insinúa que André Ouellet, entonces Ministro de Asuntos Exteriores, es poca cosa; dice que le encantaría encontrarse con Tobin ahora; y elogia a la "Marina Real Canadiense y a la Armada Española" por haber mostrado moderación, incluso cuando ambos países se apuntaban cañones.
Pero hoy, al contemplar su herencia en Ottawa, Pardos está más interesado en hacer ostentación de la nueva Embajada de España frente al Ayuntamiento y al río Rideau que en hablar de "esos días muy tensos".
Mirando por una ventana de su nueva Embajada, Pardos señala la oficina de la Alcaldesa e ironiza: "Puedo saludar con la mano a Jacquie Holzman" y lo hace literalmente.
Intercalado entre sus miles de palabras en Internet está el tema recurrente de que el Gobierno canadiense tenía un fetiche peculiar en orquestar maliciosas maniobras en la guerra del fletán, bien sea los viernes o bien para coincidir con algunas fiestas religiosas en la España Católica Romana.
"Siempre hay una importante fecha española detrás de cada movimiento canadiense" menciona una entrada en el diario de 23 de junio de 1995. Aquel día, en vísperas de la onomástica del Rey de España", la oficina de Tobin denunció, una vez más, otro incidente de sobrepesca española en la cola de los Grandes Bancos.
Uno de los temas más interesantes en el Internet trata de unos planes para exhibir la "supuesta" red del pesquero español Estai en la Feria Central de Canadá en el mes de agosto pasado.
Esta es la misma "supuesta" red que Tobin había hecho transportar a Nueva York para demostrar ante agencias de noticias de todo el mundo que España estaba usando redes de tamaño ilegal para capturar fletán inmaduro al este de Terranova.
El Ministerio federal de Pesquerías declaró que quería exhibir la red en la Feria como parte de una demostración ecológica.
Al oír las noticias del "New-Net-Show-bin", Pardos se volvió balístico, estimando que se trataba sencillamente de una acción para realzar la "políticamente miope gloria" de Tobin.
Pardos solicitó inmeditamente dos entrevistas: una con Ouellet y otra con Jim Bartleman, Secretario Adjunto del Consejo Privado en el Gabinete de política exterior y defensa.
Este es el mismo Bartleman que "había tenido la aatención de avisarme en la tarde del Viernes Santo que era de esperar una intervención militar canadiense en contra de mis pescadores y de los dos patrulleros de la Armada Española, el Alataya y el Centinela, que les protegía nen la zona del constante hostigamiento y acciones peligrosas de los guardacostas, aviones y helicópteros canadienses".
Pardos se reunió el 11 de agosto con Bartleman y con alguien del Ministerio de Asuntos Exteriores al que sólo identifica como Sr. Dubois -probablemente Paul Dubois, Director General de la Dirección de Europa Occidental.
"Estuve muy firme mientras ellos eran totalmente burocráticos e inútiles", dice Pardos. "Como último recurso, decidí poner en marcha, con la esperanza de que funcionara, el llamado teléfono rojo de emergencia.
Se trataba de un procedimiento para poner en contacto a Gordon Smith, Ministro Adjunto del MAE canadiense con su homólogo Javier Conde, por teléfono. No fue cosa fácil ya que Conde estaba de vacaciones en una playa de Malasia y Smith estaba "totalmente aislado en el bosque".
Finalmente, la conexión se hizo, pero todo en vano.
Entonces Pardos fue a ver a Jean Pelletier, Jefe del Gabinete de Jean Chrétien. Finalmente, Pardos había encontrado a alguien que estuviera dispueto a oírle. Su entrevista con Pelletier, un auténtico caballero fue "franca, rápida y claramente coherente".
Se dio orden de quitar la red y así se hizo, si bien no antes de unas conversaciones telefónicas "muy dolorosas, penosas y amargas" con la persona encargada de llevar a cabo la tarea, "un nervioso Sr. Bartleman".
Pardos será reemplazado en abril por el diplomático español Fernando Valenzuela. Pardos confía en que lega a su sucesor un país donde la "amargura y el odio" contra España haya dejado de existir.
Las elucubraciones del diplomático nada diplomático en la página de la Embajada española (http//www.DocuWeb.ca/SiSpain/).
Al conocer que la red cuyo tamaño era ilegal del pesquero español Estai estaba a punto de ser expuesta en la Feria de Canadá:
"El lugar de la exposición era una especie de campo de verano: La Feria Central de Canadá de 1995 en Ottawa, elegida por el Ministerio de Pesquerías y Océanos, el Ministerio de Asuntos Exteriores y Comercio Exterior y Dios sabe quién más, con el fin de manipular una vez más al canadiense medio -la feria acoge a unos 600.000 visitantes- para que creyera que el objetivo era la conservación: en esta ocasión para renovar una disputa que sólo beneficiaría al propio Brian Tobin en su ambición de preservar y progresar en su políticamente miope gloria! "
Sobre los funcionarios del Ministerio de Pesquerías y Océeanos:
"Para abreviar el cuento, no hemos de olvidar nunca que con los expertos canadienses, especialmente los del Ministerio de Pesquerías y Océanos, uno nunca sabe a qué fase de la operación se ha llegado: negociaciones, conversaciones, intonaciones o quizá declaraciones que conducen a una confusión total o al "caostión".
Valorando una conferencia de prensa de Brian Tobin durante el fín de semana de Pascua:
"El sábado santo, a las 19.00 horas, el Honorable Sr. Tobin pronuncia su conferencia de vigilia Pascual, rodeado de uno montón de trofeos, múltiples gráficos y una enorme necesidad emocional de beber agua mientras expresaba su reconocimiento a los hombres y mujeres que intervinieron en esta epopeya. "
Sobre el primer encuentro del Embajador con Brian Tobin:
"Al oír por primera vez su lenguaje simple e impertinente, el embajador de España urgió al Hon. Sr. Tobin que enseñara la evidencia de las múltiples acusaciones gratuitas en contra de sus pescadores".
Sobre la desaparición del bacalao en la costa de Terranova (y sin excusarse de modo alguna por parafrasear a Brian Tobin):
"Qué pena, en verdad que, al contrario de un pequeño fletán que conocemos de sobra, no tenía uñas para aferrarse al fondo del mar, esperando que un héroe le salvase a última hora".